Alimentos ricos en vitamina A

La Vitamina a es el elemento principal para el funcionamiento del sistema inmunológico y el metabolismo. Esta vitamina está presente en muchos tejidos del cuerpo humano en forma de retinol (piel, pelo, dientes, huesos y músculos) y en muchos aspectos es responsable de los procesos regenerativos y de crecimiento de los mismos.

La propiedad más importante de la Vitamina A es la capacidad de eliminar radicales libres, lo que disminuye su impacto negativo y, al mismo tiempo, previene el envejecimiento celular y protege el organismo de desarrollar células cancerígenas. Esta vitamina también incrementa la acción de varios antioxidantes (vitamina E, principalmente).

Vitamina A para la piel

El retinol (vitamina A1) es fundamental para los tejidos de la piel y de las membranas mucosas, no sólo para mantener la salud de las mismas, como también para la recuperación de la piel en caso de lesiones. Una de las funciones de esta sustancia es optimizar la síntesis del colágeno, el cual es la materia prima de los tejidos conectivos del organismo.

Los retinoides, los cuales son análogos sintéticos de La vitamina a, se encuentran en muchos productos cosméticos para el tratamiento de la piel y frenar el envejecimiento: desde cremas anti-edad y lociones contra las quemaduras solares, hasta productos indicados para el acné y las estrías.

la Ingesta diaria de Vitamina A

La demanda diaria de vitamina A para un hombre adulto es de alrededor de 0.9 mg, para las mujeres, alrededor de 0,7 mg, para los jóvenes de alrededor de 0,6 mg. La demanda de esta vitamina aumenta durante los períodos de gestación y lactancia.

La ingesta irregular y en las cantidades excesivas de vitamina A puede causar intoxicación, ya que esta sustancia puede acumularse en los tejidos del cuerpo. La dosis diaria máxima recomendada es equivalente a 3 mg para adultos y 0,9 mg para los niños. La cantidad máxima segura que puede ser consumida de una vez equivale a 9mg.

Falta de Vitamina A: sintomas

La dieta tradicional «de la ciudad», rica en procesadas (salchichas, albóndigas, jamón) y gran variedad de granos (desde el pan y la pasta, hasta que el arroz blanco y el trigo sarraceno), es capaz de producir una falta de vitamina A. El consumo de alimentos libres de grasa puede agravar esta discapacidad.

El déficit crónico de esta vitamina se refleja en el deterioro del sistema inmunológico, en la incidencia frecuente de la gripe y otras enfermedades infecciosas y problemas de visión (especialmente ceguera). La piel puede estar seca, el pelo y las uñas frágiles y pueden surgir problemas de caspas.

Vitamina A nos alimentos

En la naturaleza existen diferentes variaciones de vitamina A, las cuales difieren en su estructura química, así como en su coeficiente de absolución por el cuerpo humano. La vitamina a se encuentra en el caviar, en el hígado de los peces y de otros animales, en huevos de pollo, el queso, la mantequilla y la leche entera.

Los vegetales y frutas son ricos en beta caroteno, el cual se convierte en vitamina a durante La ingesta. Su porcentaje de absolución es considerablemente menor que la del retinol de origen animal: 1mcg de beta caroteno que se obtiene a partir de zanahorias o calabaza es igual a 1/12 o 1/24 mg de retinol obtenido a partir del hígado de un fruto del mar.