Compartir, un valor muy importante para los niños

Las fiestas navideñas se acercan. Una época muy especial, sobre todo para los niños. Vienen las vacaciones, Papá Noel llega con muchos regalos y pasamos más tiempo junto con la familia. Aprender a compartir es algo que debe ser enseñado durante todo el año, pero la Navidad es una época propicia para hacerlo.

Para los niños, cuando son pequeños es muy difícil compartir, pasan por la etapa del «mi» y si chateiam cuando otro niño, aunque sea un amigo o hermano, tome algún juguete o una bola… Hasta los cuatro años, los niños no son capaces de ponerse en el lugar de otras, por lo que no sirve decir: «usted tiene que compartir porque también le gusta que los niños presten sus juguetes». Evolutivamente hablando, aún no son capaces de ponerse en el lugar de los otros.

¿qué debemos hacer para enseñar a los niños a compartir

1. Cuando los niños son muy pequeños, basta con que digamos que existe una norma en la familia, que es compartir, que debe coincidir con la enseñanza en la escuela o en el colegio. Las explicaciones de esta edad tienen que ser simple: «hay que compartir» y cuando no obedecen, basta con sacar la atención del niño, y se le dará la atención al niño o al hermano que está compartiendo. De nada sirve los grandes discursos o conversaciones que aún no comprende, si prestamos mucha atención a ella.

2. Cuando el niño ya es mayor, a partir de los cinco años, ya podemos entrar en explicaciones más complejas. A esta edad, comienza a ser capaz de ponerse en el lugar de los otros, y se puede llegar a entender que tiene que compartir sus cosas porque también le gusta cuando los otros comparten con ella.

La Navidad es una fecha para compartir con los niños

Fomentar el valor de compartir es algo que tenemos que hacer todos los días del año, no sólo en Navidad. Sin embargo, podemos aprovechar esta fecha para hacer algo más especial, como por ejemplo, entregar nuestra ayuda y nuestras cosas a los que más lo necesitan.

Muchas veces, los trabajos de la alcaldía de la ciudad, o orfanatos, entidades sociales y entidades de barrio o parroquias, organizan actividades para los niños, que implican un intercambio, no sólo de los juguetes, sino también el tiempo. Así los niños pueden cantar canciones de Navidad en asilos de ancianos, jugar con otros niños, compartir el tiempo, los juguetes y el material escolar con los otros, como parte de un aprendizaje que debemos animar a los niños durante todo el año.

Lo que no se debe hacer es castigar a los niños que no comparte, o decir de ella que es egoísta o dar una gran reprimenda en ella. Es mejor decir que cuando no comparte entonces la gente no quiere jugar con ella, y cuando se comparte, sí. Es importante que entendamos que el niño no es «egoísta», pero que todavía no ha aprendido a compartir, porque cuando aún son pequeños es muy difícil para ella entender que cuando le dan algo a alguien, este alguien le puede dar algo a cambio, y que luego intercambiarán los juguetes o los objetos de alrededor.

Compartir es mucho más que la acción material de prestar algo, implica también otros valores como la entrega, la dedicación y el tiempo. Para aprender a compartir el tiempo, el niño va a entender y tener que esperar su turno. Es el juego por turnos, o sea, ella tendrá que esperar su turno para entrar en la broma. Un niño de cada vez.

Silvia Álava Sordo
Psicóloga
Colaboradora de GuiaInfantil.com