Causas del asma infantil: los alérgenos

Aunque el asma es una enfermedad crónica, esto no significa que el niño no pueda llevar una vida normal. Si, desde pequeño, el niño desarrollar las tareas concernientes a su enfermedad de forma rutinaria, cada vez será más fácil para el pequeño enfrentarse a su enfermedad, sobre todo, en el inicio como la supervisión de los padres. Para que el control de la enfermedad sea efectivo y los síntomas que pueden causar la crisis asmática puedan ser eliminados, es preciso determinar cuál es el alérgeno desencadenante y poner en práctica una serie de estrategias.

¿Cuáles son las causas del asma infantil

Para realizar un diagnóstico y un control adecuado del asma infantil, es necesario considerar si hay antecedentes familiares del niño en cuanto al asma, y qué alérgenos (ácaros, polen, moho) que el niño esté expuesto, con qué frecuencia y gravedad ocurren los síntomas y otras infecciones respiratorias pueden presentar los mismos síntomas que usted.

Animales y mascotas. La mayoría de las personas piensa que las alergias a los animales son producidas por, pero también hay muchas otras causas como son las proteínas secretadas por las glándulas sebáceas, la saliva y la orina.

Los niños pueden estornudar estando o no con su mascota el presente, ya que aunque el animal no esté presente a la vista, sus agentes se encuentran en pequeñas partículas que circulan en el aire, muebles y alfombras. Usted puede poner en práctica estas estrategias de prevención:

1. Sacar a los animales de la casa si es posible.

2. Si no es posible, trate de mantenerlos alejados de las habitaciones y lugares con suelo de moqueta o alfombras.

3. Después de jugar con el animal, el niño debe lavarse bien las manos y la limpieza de su ropa para aclarar los agentes alérgenos.

4. Limpiar el animal con un paño húmedo.

Ácaros del polvo doméstico. Los ácaros son microorganismos similares a las arañas que se alimentan de las capas muertas de la piel humana y que viven en los colchones, camas, muebles, almohadas, cojines y cortinas, alfombras y moquetas. Es difícil eliminarlos totalmente, pero podemos seguir una serie de recomendaciones para tratar de reducirlos:

1. Por lo menos una vez por semana, lavar con agua bien caliente (55ºC) sábanas y colchas.

2. Utilizar guantes y máscara mientras realiza la limpieza para reducir la exposición al polvo y el olor irritante de algunos limpiadores.

3. Intercambiar los tejidos de lana por materiales sintéticos.

4. Si se pueden cambiar los dotadas de parqué o moqueta, suelo de madera o de cerámica, o de otro material que no acumule polvo.

5. En cuanto a los productos de limpieza es mejor utilizar estropajos o toallitas húmedas, ya que el servicio de limpieza en seco mueve esas pequeñas partículas para otros lugares.

6. Empapelar colchones y almohadas con fundas especiales o impermeables y anti-alérgicas.

7. En las habitaciones de los niños se debe evitar la presencia de muñecos de peluche, de paño o lavarlos con frecuencia.

8. Usar una aspiradora con filtros y bolsas especiales, que agarre bien las sustancias irritantes de forma más eficaz que las escobas o fregona que sólo levanta y extiende el polvo.

9. Usar un aparato que reduzca la humedad del medio ambiente, al menos, el 50% o menos.

Hongos. Son agentes alérgicos que pueden ser encontrados tanto en el interior como en el exterior de las casas. No existe una estación definida para su aparición dentro de la casa, pero parece ser más abundante en primavera. Algunos lugares como el garaje, techos, áticos, sótanos, baños y cocinas son ideales para alojar humedad interior. Para evitar que se proliferem usted puede poner en práctica estas estrategias de prevención:

1. Revisar los grifos, mangueras y drenajes, que favorecen la humedad.

2. Si tiene aire acondicionado, deje las ventanas abiertas en el inicio.

3. Utilice un dispositivo que mantenga la humedad ambiental por debajo del 50%.

4. Aviente a todos los ambientes de la casa todos los días, incluyendo baños y sótanos.

5. No dejes hojas secas en el jardín.

6. Cuando se trabaja en su jardín, utilice guantes y máscara y evite trabajar en días muy calurosos y húmedos.

Pólenes. Pueden producir síntomas asmáticos y alérgicos a kilómetros de distancia. Hay muchos tipos y es preciso saber cuáles nos perjudican a través de exámenes diagnósticos. Durante la primavera es cuando los alérgicos a polen son más atacados. Es imposible evitar salir a la calle, pero hay algunos consejos que podemos seguir para prevenir el empeoramiento de los síntomas. Las condiciones climatológicas externas pueden afectar a los asmáticos de muchas formas, por ejemplo, los cambios bruscos de temperatura, así como los días más cálidos y húmedos, o antes, de las tormentas.

1. Evite salir de su casa en las primeras o últimas horas del día o después de las lluvias, cuando los niveles de polen son más pequeños.

2. Pregunte en la escuela si su hijo / a puede permanecer en el interior del edificio durante los recreos.

3. Mantenga las ventanas y puertas cerradas tanto en casa tanto en casa como en los vehículos.

4. Utilice el aire acondicionado en vez de ventiladores o abriendo ventanas.

5. Después de lavar la ropa, utilizar la secadora o no deje la ropa al viento para que el polen no se adhiera a los tejidos.

6. Evite la ropa y los animales que, por contacto, pueden llevar a los agentes alérgicos al interior de su casa.

7. Evite los paseos por el campo en la cima del polen. Los niveles de polen en el césped son afectados por factores como la temperatura, la hora, el día y la lluvia. Si tiene hierba en su casa, elija un tipo de hierba que no se produzca un aumento de la alergia o cambie por cemento o piedra. Evite que sus hijos o familiares estén acostados o sentados en el césped y no lleve a su hijo a las superficies de hierba recién cortada.

Látex. El látex se extrae del árbol tropical Hevea brasiliens y se utiliza, sobre todo, en la producción de la goma. Actualmente, se encuentra muy distribuido en numerosos productos, principalmente en el ámbito sanitario. Cualquier persona que utilice los productos de látex puede sensibilizar. Sin embargo, el riesgo es mayor en personas con rinitis alérgica, asma o dermatitis por otros alérgenos. Otros grupos de riesgo son los niños con espina bífida, por su exposición repetida al látex.

Marisol Nuevo. Redactora