Niños rebeldes. La terquedad infantil

Algunos padres se preguntan por qué sus hijos son tan obstinada, y lo que ellos pueden hacer para controlar este comportamiento. Se puede cambiar este tipo de conducta? Si consideramos lo que dice la ciencia de que los niños no nacen ‘cabeza dura’, sino que esta conducta puede aparecer en algún momento o etapa de la infancia de la mayoría, llegamos a la conclusión de que este comportamiento puede ser una consecuencia de la educación que los niños reciben en casa, en la escuela, etc. Todos los niños pasan por la terquedad. Los padres no permitir que esta terquedad va a durar por mucho tiempo y acabe siendo un hábito o una costumbre.

¿Cómo se puede educar a los niños rebeldes

Todos sabemos que no es fácil decir que NO a un niño. Pero el NO es necesario, es la forma que tienen los padres de dar límites a sus hijos y hacerles entender que no todo lo que se quiere, es posible o recomendable. Sólo así ellos maduran. Y lo que ocurre cuando se dice que NO a un niño rebelde? Práct un niño rebelde el NO, no existe, tiene que haber algo más para convencerla. Ella va a armar una escena nada agradable, porque va a llorar, gritar, hacer berrinche, espernear… Y es en este momento que los padres deben actuar con firmeza. Decir NO y no volver atrás.

Lo importante no es ni el que NO se dice, sino cómo se dice. Los padres deben mostrar una actitud de convencimiento, de seguridad, de autoridad (no autoritarismo). No deben levantar la voz, ni mostrarse nervioso. El niño se da cuenta de todo, incluso de la inseguridad de los padres.

Un niño obstinada, terca y caprichosa, no acepta órdenes, ni sugerencias, peticiones, ni consejos. Los niños rebeldes se reácias a la obediencia y el cumplimiento de las normas. Su respuesta será siempre negativa para los padres. Normalmente, se muestran impulsivos, resistentes y ‘emburrados’. Qué hacer?

Ideas para hacer frente a la terquedad infantil

1 – Los padres no deben mostrar exaltados ni nerviosos cuando se dirijan a los hijos rebeldes.

2 – Los padres deben ejercer la autoridad, sino con paciencia, seguridad, claridad y firmeza.

3 – Delante del NO de un niño, los padres deben buscar el diálogo con ella.

4 – La educación requiere de paciencia y perseverancia, hasta que se convierta en rutina.

5 – El niño es más feliz cuando sabe lo que los padres esperan de ella. Y esto se dice con límites.

6 – La terquedad o la rabieta es una reacción desesperada a la frustración o insatisfacción, y por lo tanto no suponga un trauma para el niño. Debe ser corregida con el apoyo de los padres.

7 – Los padres deben saber el por que de la terquedad del hijo. Algunas veces, la terca viene por rebeldías o denegación de alguna situación que está viviendo el niño: divorcio de los padres, cambio de casa, ansiedad, etc.

8 – La obediencia es un aprendizaje que debe ser aplicada desde que los niños son muy pequeñas.

9 – la Terquedad es una cosa y el mal, es otra. El niño puede enfadar, pero no puede faltar al respeto con los padres.

10 – Si la terquedad persiste, sería bueno que los padres hagan una auto-evaluación de sus propios comportamientos. Muchas veces, los niños imitan a los defectos de los padres.

11 – No utilice la fuerza ni el castigo físico para corregir la terquedad de los niños. No educa.

Fuente consultada:
– ‘La terquedad’, de Teodoro Hernández Moya
– ‘El niño feliz», de Dorothy Corkille Briggs