Tratamento da obesidade infantil

El tratamiento de la obesidad infantil, básicamente consiste en cambios de conducta, alimentaria y física del niño. El tratamiento de la obesidad infantil no es una tarea fácil, ni para los médicos, ni la familia, ni para los niños, ya que hoy en día el tratamiento se basa en la modificación de los estilos de vida, lo que implica la modificación de sus hábitos alimenticios y físicos.

Como tratar a Obesidade infantil

Cuanto mayor es el niño, más difícil será practicar estos cambios, pero no imposible.

El método utilizado para tratar la obesidad infantil se basa fundamentalmente en la combinación de una dieta limitada con el aumento de la actividad física, la educación nutricional y el cambio de las conductas. Pero todo esto sólo será efectivo si el niño cuenta con el apoyo y el estímulo de su familia. La terapia de conducta del niño comienza con el aprendizaje del autocontrol.

Para que la dieta surta efecto es necesario que el niño reciba estímulos y refuerzo social, a través de mensajes positivos, para que pueda mejorar su autoestima y sentirse más segura de sí misma. En otras palabras, el trabajo inicial se basa en la lucha contra la ansiedad y el abatimiento, sentimientos que pueden provocar un aumento de peso de un niño.

Es importante conocer los hábitos alimenticios y de las conductas del niño y de la familia. Saber lo que comen, los intervalos entre una comida y otra, el ejercicio que realizan, así como sus costumbres en cuanto al ocio. A partir de esto se puede detectar mejor lo que provoca la obesidad en el niño. Los cambios de hábitos a través de la terapia de conducta es un componente imprescindible en el tratamiento del niño con sobrepeso.

la Intervención de los padres según la edad del niño

Cuando el niño es menor de 5 años de edad, son los padres los que deben encabezar el tratamiento, o sea, responder por el niño en todo lo que interesa a la terapia. De los 5 a los 9 años, los niños tendrán más autonomía en el tratamiento, aún que sea necesaria la vigilancia y la responsabilidad de los padres.

Sólo a partir de los 9 o 10 años, es que el niño tendrá mayor grado de responsabilidad y puede responder con casi total libertad al tratamiento.

Los ejercicios físicos en la infancia

Las actividades físicas deben ser aplicadas en paralelo a la dieta. Inicialmente se buscará una actividad más atractiva y que esté más de acuerdo a los intereses y a las posibilidades del niño. Se iniciará con movimientos suaves para que los niños vayan adecuándose de forma gradual.

Si prescriban un ejercicio fuerte al principio, el niño puede asustar, cansarse, y al final de rechazarlo. El ejercicio debe ser primero suave, pero desarrollado de forma continua, todos los días, y que sea divertido e interesante. Es importante que el niño practica y comparte con 2 o 3 personas más, como mucho.

Prevenir a obesidade infantil

– Al mismo tiempo que se introduce una actividad física a la vida del niño, se debe reducir el tiempo que ella dedica a la televisión o a otras actividades sedentarias.

– se Ha demostrado que el uso de medicamentos en el tratamiento de la obesidad infantil no es del todo efectivo.

– Cuanto antes se detecte el problema de sobrepeso del niño y el trate, mejor será el resultado.

El tratamiento sólo será efectivo si el niño cuenta con el apoyo y el estímulo de su familia.

– Es más fácil cambiar la conducta de los niños que los padres, aunque es posible favorecer a todos.

El tratamiento no se procesa de igual manera a todos los niños. Se debe considerar el carácter, la disposición, los intereses y las posibilidades de cada niño. Cada niño es un mundo diferente y de igual manera tenemos que tratarlos.