Shiatsu durante un gravidez

El Shiatsu es una terapia que ayuda a equilibrar el cuerpo físico, energético y emocional. La práctica del yoga, Pilates, natación y senderismo, son los ejercicios más recomendados para la mujer durante el embarazo. El Shiatsu es una terapia manual originaria de Japón, también está atrayendo a muchas mujeres, gracias a su poder de generar equilibrio en las emociones, y la serenidad en la mente y en el cuerpo de la mujer embarazada.

la Terapia del Masaje para embarazadas

El Shiatsu no presenta efectos secundarios, ya que busca restablecer el equilibrio energético que se pierde nuestro organismo frente a los cambios, al estrés, enfermedades, emociones incontroladas, etc.

La palabra Shiatsu, así como su base está formada por Shi (dedo) y atsu (presión), lo que quiere decir que es un método de masaje aplicado por la presión de los dedos en ciertos puntos del cuerpo y en la ampliación suave de las articulaciones. Es un tratamiento integral y holístico que puede ser empleado en cualquier persona, hombre o mujer.

El masaje puede ayudar a la mujer a tener una relación más plena y sana con su cuerpo. A través del Shiatsu no se trabaja solamente el cuerpo físico, sino también sobre el cuerpo energético y emocional.

Si alguna mujer embarazada se interesa por esta terapia, es necesario saber que ciertos puntos de su cuerpo deben ser evitados durante el embarazo, por esta terapia. Por esta razón, para lograr los beneficios del Shiatsu sobre su cuerpo, es conveniente y recomendable que lo haga con un terapeuta especializado en este método.

Los beneficios del Shiatsu durante el embarazo

Todos sabemos que la filosofía de la medicina oriental, está orientada a una vida en armonía, lo que se interpreta por un equilibrio entre cuerpo, emoción y espíritu. Recibir Shiatsu con regularidad durante el embarazo, puede:

– Devolver la vitalidad a su cuerpo;

– la liberación de sus movimientos;

– Disminuir los dolores de espalda, ciática;

– Mejorar la digestión y evitar la acidez, así como las náuseas;

– Evitar el estreñimiento;

– puede Ayudar a regular tu sistema hormonal;

– Mejorar la fluidez de la circulación sanguínea y del líquido linfático;

– Ayudar a reducir la hinchazón de las piernas;

– Disminuir la tensión muscular;

– Reducir el estrés;

– Favorecer el sueño, disminuyendo el insomnio;

– Consolidar sus capacidades de auto-conocimiento del cuerpo;

– Aliviar el dolor y generar un efecto tranquilizador en el momento del parto;

Cuando la mujer alcanza el equilibrio de su cuerpo, es capaz de transmitir a su bebé en la serenidad que tanto necesita para crecer sano en su vientre, y venir al mundo de una forma más tranquila.