Los grandes enemigos del oído de los niños

Sin duda alguna, el oído de los niños es mucho más sensible que la de un adulto. Hay algunos niños que tienen más propensión a sufrir molestias en el oído.

Por un simple resfriado o una humedad terminan recogiendo una otitis o una inflamación del canal auditivo, provocada generalmente por hongos o bacterias.

Consejos para prevenir las infecciones del oído en los niños

Cómo evitar que estos enemigos perjudiquen a los oídos de nuestros hijos?

Uno de los problemas más comunes del verano para los niños, además de las infecciones gastrointestinales y las quemaduras de la piel, es la infección de garganta y de oído. Para evitar y frenar el avance de estas enfermedades y mantener el oído de los niños a salvo, es muy importante que los padres tomen en cuenta algunos consejos:

1 – Que no abusen de equipos de refrigeración como el aire acondicionado y ventiladores. Pueden provocar dolores de cabeza, la tos y la nariz tapado en los niños, además de una crisis de asma en los niños que sufren de bronquitis. La temperatura no debe ser inferior a 20ºC.

2 – Que los niños no abusen de los baños de la piscina. Continuas inmersiones y la entrada brusca de agua por las fosas nasales pueden causar otitis. Es muy importante evitar que los niños queden metida todo el tiempo en el agua y evitar que ellas nadar en agua contaminada….

El cloro puede afectar a la flora bacteriana normal que habita en el oído y causar dolor y picor intenso en el oído. El niño, que tiende a tener una infección de oído, se recomienda que usen protectores de silicona, caucho o cera (materiales flexibles, ligeros e hipoalergénico) para evitar la entrada de agua en el oído durante el baño.

3 – Que no abusen de la utilización de varillas flexibles, más conocidos como ‘esponjas’, para limpiar o futucar el oído de los niños, ya que dificultan el sistema natural de limpieza que tiene el oído. Pueden provocar obstrucciones, traumatismos e infecciones.

4 – La excesiva presión sobre los oídos tanto en el despegue como en el aterrizaje del avión, durante un viaje con niños, también puede dañar su oído. Se aconseja el uso de chupetes a los bebés y mascar chicle o tragar saliva a los niños.

5 – Los niños deben aprender a secar cuidadosamente los oídos después del baño para evitar que la humedad en el conducto auditivo.

6 – Los niños deben evitar viajar en coche con las ventanas abiertas y expuestas a las corrientes de aire. El exceso de aire puede entrar en sus oídos y provocar molestias e incluso infecciones.

Vilma Medina
Directora de GuiaInfantil.com