Que bueno sería que siempre fuera Navidad para los niños

Cerca de la noche de Navidad, ya se ve, se escucha y se siente la Navidad por todos los lados. Las calles ya están con las luces encendidas y ya muestran los colores propios del evento. Renos, Santa Claus, los ángeles y las estrellas se mueven, emiten sonidos, y le dan un nuevo brillo a la decoración de los despertando a la Navidad, como si fuera una alarma. No son sólo las luces que brillan, pero también un montón de ofertas y novedades para todos los gustos. Todo brilla y salta a los ojos, principalmente de los niños.

la Navidad es la magia y la alegría para los niños

en Las tiendas de juguetes ya se nota una gran cantidad y variedad de productos, y de gente que no sólo anticipa tus compras, pero para reservar algunos juguetes que pueden agotarse con facilidad.

Patines, coches con control remoto, bicicletas, muñecas, videos juegos, smartphones, son los más pedidos por los niños. Algunos comercios anuncian los horarios de atención extendidos.

Pero la Navidad no es sólo brillo y luz. Tiene sabor, el olor y los sonidos. Algunas tiendas y supermercados ponen canciones de Navidad, y algunos hasta ponen algunas especias disponibles para ser probadas.

El tráfico en internet aumenta, así como también la compra de las loterías millonarias de la Navidad y del Año Nuevo. A las familias les gusta llevar a los niños a ver las luces, las canciones, los belenes y árboles dispersos por la ciudad y en los centros comerciales.

Las felicitaciones, antes enviadas por correo postal, ahora son enviados a través de internet con videos animados y todo lo que la tecnología ofrece. Encontraremos familiares, amigos y nos uniremos para celebrar una de las fiestas más esperadas del año.

Y en medio de todo ese arsenal decorativo, está la Navidad, un contagioso espíritu dentro de cada uno de nosotros. La gente está implicada por la necesidad de dar, de dar algo a alguien, de dibujar una sonrisa en la carita de nuestros hijos, seres queridos y amigos.

En general, nos quedamos todos más bondadosos, generosos y podemos incluso ampliar nuestra mirada más allá de nuestro ‘terreno’ en dirección a los desfavorecidos y necesitados. Después de todo, la Navidad no tiene pasaporte, ni condición social, ni color, ni distinción. Que bueno sería que siempre fuera Navidad!

Vilma Medina
Directora de GuiaInfantil.com