Tal pai, tal filha

Cuando las personas de mi casa dicen que soy parecidíssima con mi padre, no sólo en su forma de ser como en su manera de ver la vida. A medida que pasan los años, me doy cuenta de que ellos tienen toda la razón.

Yo me enorgullece mucho en tener ‘heredado’ algunas de sus virtudes y valores, incluyendo rasgos de su carácter. Ellos me ayudaron a elegir buenos caminos en mi vida. Pero, ¿por qué las hijas se parecen tanto con sus papás?

Padre e hija son iguales? Tal padre tal hija

Hace poco tiempo salió un estudio, en el encuentro anual de la Sociedad de Personalidad y Psicología Social en la ciudad de Nueva Orleans, que revela que la educación no igualitaria, o sea, sexista, influye en las aspiraciones sociales y de trabajo de las niñas. La igualdad entre los sexos sólo se transmite a los niños a través del ejemplo. Las acciones hablan mucho más que las palabras.

El estudio afirma que el factor más determinante para el comportamiento de las niñas no es el ejemplo de la madre, sino del padre. Las hijas de padres no sexistas pueden tener intereses más amplios, más allá de lo que determina la sociedad, en relación a los niños y niñas. Son más propensos a romper con paradigmas en cuanto a los juguetes (muñecas) y colores (rosa). Con su comportamiento, el padre diseña el tipo de mujer que espera que su hija se convierta.

Cuanto más sexista es la actitud del padre, más conformista, será su hija. La investigación concluye que las mujeres, incluso las que trabajan fuera de casa, tienen más tareas domésticas y pueden sacrificar su carrera por las obligaciones familiares, una vez que sus decisiones no son tan libres como creen a la hora de elegir un camino profesional.

El estudio concluye también que por más ambiciosas y esperanzadoras que sean sus carreras profesionales, las mujeres están más dispuestas a dejarlas y se conforman y aceptan trabajos con menos horas y menos prestigio para atender a su familia. Y usted, ¿qué piensa de eso?

Vilma Medina
Directora de GuiaInfantil.com