La paz dentro de la familia

Todos tenemos que contribuir, especialmente a aquellos que dependen de nuestra educación. Los padres tienen un papel protagonista en el eterno propósito de obtener la paz, aun cuando estemos tentados a pensar que no podemos hacer nada si en nuestro propio país hay una guerra entre los gobiernos y los partidos, y la violencia y la intolerancia parecen no tener fin en todo el mundo.

Cómo construir la paz dentro de la familia

Uno de los mejores momentos del día es el momento en el que papá y mamá por fin pueden estar tranquilos: los niños ya cenó y ya están tumbadas, la cocina ya está ordenada, y los deberes cumplidos… Que remanso de paz! La paz puede ser vista desde varios puntos de vista, desde lo más cotidiano a lo más excelso. La paz con mayúsculas parece no estar a nuestro alcance porque no depende de nosotros. Cómo resolver los conflictos en el mundo en el que todos nosotros estamos insertos?

Sin embargo, la familia es el núcleo social más pequeña en que se puede hacer mucho para lograr la paz. En la familia hay conflictos, malentendidos, hay ofensas, malos sentimientos, malas reacciones, celos y culpas. Nuestro trabajo educativo en la familia o en la escuela tiene una gran repercusión en la sociedad. La educación debe buscar el remedio y la solución a estos aspectos violentos, de falta de amor y de perdón. Tolerar, compartir, acompañar, expresar afectos y perdonar son valores en alza también en familia. Sin ellos es difícil de resolver nuestros propios conflictos, cuanto más los conflictos a gran escala. ¿Cuál es nuestro aliado? El amor y el orden.

La paz puede ser definida como la «tranquilidad del orden», y de eso nosotros, los que somos padres, conoce un poco. Encontrar el orden y la armonía en la familia no es tarea fácil, pero eso es el objetivo que la gente no se puede renunciar a buscar todos los días. La paz llega cuando la gente actúa con sabiduría e inteligencia, y que consigue encontrar el equilibrio entre la disciplina y el amor.

Enseñar a nuestros hijos el valor de la paz es invitarlos a reflexionar sobre las situaciones incómodas que han vivido en la escuela o en la casa, para que traten de buscar la causa y la solución. Es el de promover actitudes y sentimientos de amor y de conciliación con el prójimo, con el que tenemos a nuestro lado, que es quien más nos conoce y con los que más conflictos pueden ocurrir. Nunca nadie puede presumir de la victoria en los conflictos, porque todos hemos perdido mucho en el combate. Nuestro compromiso con la paz es nuestro compromiso con nuestros hijos.

El ejemplo de los padres en el día a día, en el tránsito, después de un día difícil en el trabajo, o cuando el cansancio golpea fuerte va a influir mucho en el comportamiento de los hijos.

Patro Gabaldón
Redatora de Guiainfantil.com