El valor de la sonrisa en la comunicación con los niños

Una de las cosas que me enorgullece de haber enseñado a mi hija desde que era bien pequeña, es la sonrisa y la risa. Hasta el día de hoy, cuando sonríe, todo su rostro se ilumina como si se hubiera conectado a la toma de energía. Su sonrisa es hermosa y contagia a todos los que están a su alrededor. Sus ojos brillan y los hoyuelos que ella tiene en las mejillas, se destacan aún más. Amo cuando la veo sonreír o soltar la carcajada.

¿Cuál es el valor de la sonrisa en la comunicación con los niños?

Se ha demostrado que tanto la sonrisa como la risa es una experiencia enriquecedora en todos los sentidos dentro de una familia. Tanto uno como el otro trae muchos beneficios para los niños. Fortalece tu sistema inmunológico, estimula el buen humor y mejora su relación con los otros. En realidad, yo creo que en las escuelas y colegios también deberían promover la sonrisa y la risa entre los alumnos. Los niños serían más abiertas y dispuestas a aprender.

Cuando cierro los ojos y veo a mi hija, yo siempre la veo sonriendo. Y así ella siempre está en las fotos de la familia, la escuela, las fiestas de cumpleaños, Navidad, etc. La sonrisa creció con ella. Recuerdo que, cuando era todavía un bebé recién nacido, cuando la llevaba en mis brazos, yo siempre hablaba con ella con una sonrisa en la cara. Y ella respondía con una sonrisa dulce y tierno, de la encía. Sus pequeños ojos se estreitavam y sus mejillas inchavam.

Casi un año después de que ella nació, ella sonreía y se reía mucho cuando brincávamos de cosquillas. Ella reía tanto, tanto, que a veces parecía que ella quedaba sin aire para respirar. La gente le encantaba reír jugando a las escondidas y de otras bromas. Después de todo, la sonrisa como la risa son alimentos para el alma.

¿Cómo hacer para que su hijo sonríe

Hay muchos modos para estimular a nuestro hijo a sonreír y reír. Las situaciones que hacen a los niños sonreír cambian a medida que crecen. A los dos años, por ejemplo, a mi hija le encantaba asustar a nosotros. Él siempre estaba detrás de las puertas o dentro de los armarios para sorprendernos. Sólo daba risa!!

Había tantas risas que a veces mi chica caiga en el suelo de tan débil que estaba. Y a los 3 años de edad, sus risas y sonrisas estaban relacionados con lo que vio en la televisión, el teatro, el circo, películas … o cuando la levávamos a algún parque infantil, al zoológico, etc.

A partir de los 4 años de edad, mi hija le gustaba reír cuando le contábamos una broma, o cuando la hacíamos contar una historia divertida. La risa también es enseñado y aprendido. No tiene contraindicaciones y es altamente contagioso.