Adelgazar y ganar masa

Un principiante clásico, al llegar a la academia, se plantea dos objetivos: en primer lugar, perder la boca, que fue el resultado de un estilo de vida sedentario; en segundo lugar, a explotar un poco, para que la ropa ‘caiga mejor’.

por Desgracia, hasta muchos de los entrenadores profesionales, ya sin hablar de los habituales asistentes a la academia, se niegan a aceptar que existen dos tipos de entrenamiento – para trabajar los músculos y otro para perder grasa – y que es imposible de combinar los dos.

Programa para emagrecer

El más frecuente es recomendar la siguiente estrategia para la pérdida de grasa: 15-20 minutos de ejercicios cardiovasculares, seguido de un entrenamiento de fuerza con un alto número de repeticiones de los ejercicios (en el orden de 15), abdominales y, para terminar, más de 20 o 30 minutos de cardio.

Pero como la FitSeven ha demostrado en materias de “la Quema de grasa”, ni abdominales, ni cualquier otro ejercicio para el abdomen son capaces de quemar la grasa del vientre. Además, ni siquiera el entrenamiento cardio puede ser tan eficaz como una dieta equilibrada.

¿Cómo transformar la grasa en los músculos?

Es ingenuo pensar que sólo algunos minutos de entrenamiento capaces de activar inmediatamente a la primera los procesos de quema de grasa y, a continuación, cambiar el organismo a otro modus operandi completamente diferente que obliga al cuerpo a construir la fibra muscular a partir de la energía obtenida de la grasa.

El organismo humano es mucho más complejo que esto, y el ciclo del proceso metabólico demora al menos un par de horas y, en algunos casos, días. Por ejemplo, si usted comienza a privar de comida, sólo en el cuarto día, es que el cuerpo va a cambiar el metabolismo.

Energia para o treino

en Los primeros 40 o 50 minutos de entrenamiento el cuerpo utiliza predominantemente glicógeno, que es un derivado del azúcar y se acumula con la ingesta de hidratos de carbono. Se cree que para un entrenamiento son necesarias de 80 a 150 g. de glicógeno(1).

Sólo cuando terminan las reservas de glicógeno es que el cuerpo considera otras fuentes de energía como las proteínas y la grasa, o, para ser más preciso, los músculos y los ácidos grasos libres. En este caso, el cortisol, la hormona del estrés, hace que el cuerpo queme principalmente los músculos.

Gordura como fonte de energia

La mejor condición para «sacar» los ácidos grasos de las células adiposas es tener un nivel bajo de azúcar (insulina) en la sangre. Los ácidos grasos liberados son llevados por el torrente sanguíneo hasta el hígado, donde se convertirán para la obtención de energía.

Un nivel de azúcar constantemente alto, causado por el consumo ininterrumpido de carbohidratos, bloquea los procesos de quema de grasa, haciendo que el cuerpo ir «desaprendendo» poco a poco a utilizar la grasa como fuente de energía.