Carboidratos rápidos

Los carbohidratos rápidos, también llamados simples, son aquellos compuestos por una mínima cantidad de elementos estructurales (por una o dos moléculas) y que son asimilados por el organismo rápidamente. En la mayoría de los casos, estos productos cuentan con un evidente sabor dulce y pueden disolverse fácilmente en agua.

A diferencia de los hidratos de carbono complejos (almidón, glucógeno o de fibra), los hidratos de carbono rápidos sólo necesitan dos minutos para hacerse presentes en la corriente sanguínea en forma de azúcar, con el fin de aumentar la energía y aumentar los niveles de insulina: este fenómeno indica que tienen un alto índice glucémico.

Carboidratos simples na natureza

El organismo humano y su metabolismo prácticamente no ha cambiado en los últimos milenios. Sin duda, los alimentos producidos durante las últimas décadas han cambiado. En resumen, raras veces se encuentran los carbohidratos simples en la naturaleza y se puede decir que nuestro organismo no está muy acostumbrado a ellos.

Para dar al cuerpo el azúcar (hidratos de carbono simples muy difundido en la sociedad moderna) que está contenido en una lata de refresco en una cantidad correspondiente a varios metros de la caña de azúcar. Otra fuente de carbohidratos simples es la miel, el cual siempre ha sido considerado una delicia difícil de encontrar, como las frutas dulces y exóticas.

Los carbohidratos simples son peligrosos?

Al ser asimilados, literalmente, en dos minutos, los carbohidratos rápidos incrementan los niveles de azúcar en la sangre. Para utilizar este azúcar, el organismo produce insulina, la cual permite que las calorías provenientes de este producto se utilizan para realizar distintas actividades o sean depositadas en forma de grasa.

El cambio brusco en los niveles de azúcar en la sangre y su posterior (y también abrupta) caída provoca una sensación de debilidad y cansancio, los cuales son percibidos a muchos como el hambre. Es precisamente este fenómeno el que explica el deseo de consumir dulce después de comer carbohidratos simples y así regular los niveles de azúcar.

El daño de carboidratos simple

El daño principal provocado por el consumo regular de grandes dosis de carbohidratos simples es el trastorno paulatino de los mecanismos de asimilación de la glucosa. Es como si el cuerpo hubiera dejado de detectar y utilizar el azúcar que se encuentra en la sangre. Los niveles de azúcar crecen, aminora el funcionamiento del metabolismo.

Esta enfermedad es conocida con la «diabetes tipo 2» y en la mayoría de los casos se desarrolla como resultado de malos hábitos alimenticios y el sedentarismo. Los síntomas más comunes son el sobrepeso, cansancio general y muscular, depresión crónica y sequía en la boca.

Carboidratos simples: lista de alimentos

1. El azúcar refinado – este es el carbohidrato simple el más difundido. Hace algún tiempo el azúcar eran muy caros y la mayoría de la población no podía permitirse el lujo de comprarlo, pero la industria lo ha convertido en uno de los ingredientes más baratos (y peligrosos).

2. Bebidas dulces – lidera el ranking de los productos con más hidratos de carbono simples. En un vaso de refresco hay de 20 a 25 gr de azúcar (5 cucharadas), cantidad igual a la mitad de la dosis máxima recomendada. Tenga en mente que cada mermelada, mermelada y jugo contiene diferentes cantidades de carbohidratos simples.

3. Pastelería y dulces – son fuentes de calorías atípicas para el metabolismo. Además de contener grandes cantidades de azúcar, estos productos también incluyen la harina de trigo, ingrediente que se caracteriza por su alto índice glucémico y por su contenido de gluten, sustancia peligrosa para la salud y para el cuerpo.

4. La miel y el azúcar moreno – es importante comprender que desde el punto de vista metabólico, no hay una diferencia entre la miel y el azúcar. La reacción del organismo a estos productos y a la entrada de glucosa en la corriente sanguínea son idénticas. El azúcar moreno sólo se diferencia del blanco por su sabor y no por su valor calórico.

5. Mermeladas, dulces y mermeladas – las frutas, además de contener hidratos de carbono simples (principalmente fructosa), también contiene fibra, vitaminas y diferentes tipos de antioxidantes naturales. En general, la masa de las mermeladas, jaleas, después de cocinadas y adocicadas, no contiene nada que pueda ser beneficioso para el organismo.